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¿Cuál es la importancia de comunicarnos con nuestros hijos?

Siempre se dice que en la comunicación está la clave de las buenas relaciones con nuestros hijos. Aquí algunas claves para construirla. 

Comunicarse es mucho más que imponer reglas y aceptar por respuesta un "sí señor". Comunicarse implica un ejercicio mutuo de escucha y de réplica frente a las inquietudes, necesidades del otro. 

La comunicación con nuestros hijos implica un ejercicio de confianza traducida en diálogo abierto en el cual tanto padres como hijos seamos capaces de expresar nuestras opiniones y tener la oportunidad de persuadir al otro sobre nuestros puntos de vista.

El grupo de Promoción y Divulgación de la Universidad del Rosario, en cabeza de la Dra. Juliana Ojeda, hace referencia a que "una comunicación cercana, abierta y sincera entre padres e hijos hace que estos últimos vayan en su búsqueda cuando así lo requieren, evitando recurrir a otras fuentes en las cuales no siempre se encuentra la asesoría más adecuada".

Los adolescentes son contradictorios y aunque en general pareciera que buscan alejarse por completo de los padres, en el fondo esperan encontrar en nosotros una voz de aliento, que brinde consejo y apoyo en los momentos más complejos, como el de decidir sobre su futuro profesional.

Entre los errores más frecuentes que cometemos los padres es creer que comunicarse con los hijos equivale a hablarles y que ellos pacientemente escuchen todo lo que decimos mientras asienten con la cabeza. 

Eso no es comunicación, ni siquiera es un intercambio de ideas, apenas llegará a ser un "sermón" que el joven probablemente olvidará al salir de casa.

Para evitar caer en el abismo de la incomunicación es primordial que los padres estemos preparados para sentir empatía, ponernos en su lugar, frente a los problemas de nuestros hijos adolescentes y que no solo intentemos resolverlos a partir de nuestra experiencia.

Una de las partes fundamentales de la buena comunicación es la escucha. 

No es posible dar una respuesta asertiva cuando no se han escuchado las inquietudes del otro. Este es el momento en que como padres dejamos de lado nuestros prejuicios y prestamos atención a lo que dicen nuestros hijos.

Poner nuestras percepciones, experiencias y formas de ver el mundo sobre las de nuestros hijos lo único que genera es que ellos se sientan invalidados e incluso intimidados con nosotros y la próxima vez que tengan un problema prefieran buscar ayuda de alguien más.

Claves de una buena comunicación
Lograr una buena comunicación es el objetivo que muchos padres se fijan durante la adolescencia de sus hijos. 

Lo primero para alcanzarla es no forzarlos, su carácter y la fluidez natural de la conversación es la base para que todo lo demás funcione.

* Observar y actuar en el momento indicado. Los adolescentes son retraídos por naturaleza, esté pendiente de las situaciones que rodean a su hijo y en el momento en que crea que quiere hablar muéstrese dispuesto a escucharlo. No lo presione.

* Escuche. Intente acallar las voces en su cabeza que anticipan un regaño o una solución radical a los problemas. Póngase en el lugar de su hijo y entienda sus razones.

* Preste atención. Recuerde los nombres de los amigos y las parejas de sus hijos, así cuando le cuente una historia sabrá quiénes son los personajes y qué papel representan.

* Haga seguimiento de la decisión que tome. Pregúntele sin acosarlo y dele su tiempo para procesar la situación.

* En el caso de tratarse de elegir una carrera profesional, bríndele su apoyo incondicional aunque también debe hacerle ver los pros y contras de las posibles decisiones que tome.

* Respete su privacidad y confíe en él tanto como espera que él confíe en usted.

"El éxito de una buena comunicación entre padres e hijos se verá reflejado en jóvenes confiados de sí mismos,  independientes, capaces de tomar sus propias decisiones y  de auto controlar sus emociones en situaciones que así lo requieran", concluye la doctora Ojeda.

La importancia de la comunicación con nuestros hijos adolescentes radica en que durante esta etapa de su vida ellos aún son vulnerables pero deben tomar decisiones básicas para su futuro.

Acompáñelos, escúchelos, sea su aliado y salgan juntos de las dudas y los conflictos usando como herramienta la comunicación y el proyecto de vida.

Modificado por última vez en Jueves, 05 Diciembre 2013 16:08
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