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Técnicas de “Puesta en Valor” de la Orientación Profesional

¿Cuánto cuesta y cuánto vale la orientación profesional? Actualmente, su valor “percibido” parece ser relativamente bajo lo que influye en la motivación de los usuarios, en la eficacia de las intervenciones, y en la imagen y credibilidad de la propia orientación y de sus profesionales. En esta Parte I del artículo hablaremos de los Factores que influyen en el valor de la orientación tales como el precio, la facilidad de acceso, la obligación de participar, los recursos no contingentes o la eficacia de la orientación. En la Parte II nos centraremos en las Técnicas de Puesta en Valor que pueden aplicar los orientadores/es.

EL VALOR DE LA ORIENTACIÓN Y SU INFLUENCIA EN EL CAMBIO

El valor actual de la orientación profesional en general, y en particular para sus potenciales clientes, parece ser relativamente bajo. Este valor “percibido” influye en la motivación de los usuarios para solicitar y permanecer en sus servicios, para seguir las indicaciones de los asesores/as y para incentivar su cambio, así como en la imagen y credibilidad en general de la propia orientación y de sus profesionales. Este valor, como el de cualquier producto o servicio, depende de factores como el precio de venta, las exigencias de acceso a los servicios, la utilidad y profesionalidad percibidas, etc.

FACTORES DE VALOR DE LA ORIENTACIÓN

1) Precio “de venta” cero.

El coste de los servicios no suelen repercutirse directamente sobre los usuarios/as, los cuales acceden a la orientación de forma gratuita y sin contraprestaciones específicas, por lo que podría decirse que el precio de venta es cero. Los servicios de orientación y apoyo profesional tienen en su mayoría financiación pública, y su gestión corresponde generalmente a entidades o administraciones públicas, o a organizaciones privadas sin ánimo de lucro que no pueden exigir un pago a los clientes. En la medida en que algo que “no cuesta, no vale”, en el ámbito de los servicios sociales, educativos, etc., el hecho de que la orientación sea gratuita puede influir en su valor.

2) Facilidad de acceso.

El esfuerzo que deben hacer los clientes, los requisitos que han de cumplir, y los procedimientos para acceder o permanecer en este tipo de servicios no son exigentes o complicados. La entrada como usuario sólo requiere, generalmente, la previa inscripción como demandante de empleo en las oficinas públicas, y la obtención de cita y de cambio de servicio son muy sencillos. Los tiempos de espera son muy bajos y el acceso se facilita y publicita mediante la derivación entre centros, gracias a la cercanía de los servicios, que suelen ser muy numerosos en localidades populosas, y mediante las nuevas tecnologías de la comunicación. Por otro lado, la condición de usuario, poder mantenerse como cliente y seguir recibiendo el servicio, no implica, por lo general, obligaciones específicas ni el cumplimiento de compromisos relativos al plan o itinerario de mejora del cliente. El gran número de centros y servicios disponibles dirigidos a una gran demanda potencial que aún no se ha creado, ha generado una inflación de estos servicios que afecta al valor e imagen de la orientación.

3) La Orientación como obligación.

El acceso a servicios y recursos de empleo y formación, y a otros recursos de carácter socioeconómico, está condicionado en muchas ocasiones a que las personales potencialmente beneficiarias de esos recursos sean usuarios/as de programas de orientación profesional. Por tanto, muchas personas solicitan recibir orientación porque es un requisito y una obligación, y no por los productos y servicios específicos que ésta ofrece. La caracterización de la orientación adquiere de esta forma contenidos administrativos y meramente burocráticos. Este doble papel de la orientación, por un lado como servicio de utilidad en sí mismo, y por el como mero trámite, genera confusión sobre su valor real.

4) Recursos no contingentes.

Los servicios de orientación, en su mayor parte, se financian mediante ayudas públicas cuyo buen uso debe justificarse acreditando número de atenciones y/ número de usuarios/as. Para atraer beneficiarios/as los centros compiten entre sí, por lo que facilitan el acceso e intentan motivar la llegada y mantenimiento de clientes en el servicio ofreciendo recursos informativos, formativos y de empleo, por ejemplo, publicitando una “bolsa de trabajo” propia, que habitualmente quiere decir que el centro informa sobre ofertas de empleo de las que ha tenido conocimiento. Si estos recursos son de libre acceso o se entregan a los usuarios de forma no contingente o no relacionada con los avances y mejoras en sus planes o itinerarios profesionales, tanto el servicio como los propios recursos se devalúan. Si la administración de recursos no está bajo un control coordinado, este efecto depreciativo se reproduce en cadena en la red de servicios de orientación del ámbito geográfico de que se trate, y los usuarios se habitúan gradualmente a encontrar todo tipo de recursos sin necesidad de realizar ningún tipo de esfuerzo especial ni de cambiar su forma de gestionar su vida profesional.

5) La Orientación como disciplina confusa.

La orientación profesional requiere de una conceptualización clara y de metodologías eficaces y compartidas por los profesionales, y de un sistema de acreditación consistente de la cualificación de estos mismos profesionales, aspectos negativos que restan valor a sus servicios y a su imagen como disciplina rigurosa y efectiva. El valor de una disciplina de carácter aplicado, como es el caso de la orientación profesional, depende en gran parte de metodologías contrastadas y del bagaje conceptual aportado por ciencias de carácter científico y tecnológico. Gran parte de los conceptos y herramientas de la orientación provienen de la Psicología y de otras ciencias humanas, sociales y educativas, las cuales están divididas en corrientes que no desarrollan suficiente investigación aplicada en áreas de interés para la orientación profesional. Por otro lado, recursos y técnicas ya disponibles y de eficacia probada desde hace décadas, derivadas de la psicología del lenguaje, de la modificación de conducta, de la gestión de recursos humanos, de la educación funcional, y de la psicología conductual- cognitiva en general, no se aplican con frecuencia o de forma adecuada en los ámbitos de la orientación y el asesoramiento. Ante este panorama de confusión conceptual, en lugar de profundizar y perfeccionar la aplicación en orientación de los contenidos y recursos de estas ciencias, los profesionales acabamos adoptando y siguiendo, para no caer en la obsolescencia y en el descrédito social- laboral, “nuevos” modelos de corte pragmático- ecléctico creados a golpe de marketing, generalmente anglosajón: coaching, técnicas de management, programación neurolinguística (PNL), métodos de autoayudas varias, etc. Por supuesto que algunas aportaciones de estos modelos pueden ser interesantes y son el resultado de la adaptación de técnicas generales a campos muy específicos. Pero el efectismo resultante, la confusión conceptual y metodológica creada, tiene un efecto negativo sobre el propio valor de la orientación y sobre la percepción de sus clientes potenciales.

6) La eficacia de la orientación. En orientación debe avanzarse aún en la definición operativa de los problemas sobre los que actúa, y en la definición de los objetivos o soluciones para esos problemas, así como en la evaluación de la utilidad de las metodologías que se ponen en juego para alcanzar esos objetivos. El valor de la orientación depende en gran parte de su eficacia para alcanzar los resultados previstos y para evaluar los avances y las causas de esos avances. Conocer el efecto y la eficacia de la orientación en la solución de los problemas de los clientes obliga inevitablemente a desarrollar la investigación aplicada, experimental o cuasi- experimental, en este campo. La dificultad para medir la efectividad del asesoramiento es la mayor fuente de pérdida de valor del propio asesoramiento porque no se pueden atribuir con claridad sus potenciales beneficios respecto de otros posibles factores.

 

Fuente: OPR

Modificado por última vez en Lunes, 02 Diciembre 2013 18:29
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