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Técnicas “pesimistas” en orientación: “El poder positivo del pensamiento negativo”

“Los pesimistas sólo tienen sorpresas agradables”, y “el pesimismo defensivo es una estrategia que consiste en pensar siempre lo peor”, son dos frases que encontramos en El poder positivo del pensamiento negativo (Julie Norem, Ed. Anagrama). Esta obra, que defiende el pesimismo positivo, se basa en una investigación con un enfoque crítico sobre el optimismo generalizado como actitud, y contiene recursos interesantes para la orientación laboral y el coaching. OPR ya publicó un breve artículo relacionado y ahora presenta una amplia reseña dividida en 5 partes, incluidas las citas y frases más interesantes del libro. También en Yoriento, el Blog de Orientación, se está publicando la trilogía “Ser pesimista es guay”, una visión humorística pero crítica que intenta recuperar el valor y utilidad para vivir mejor de las actitudes y las estrategias pesimistas y escépticas en un mundo que sobrevalora el optimismo.


EL PODER POSITIVO DEL PENSAMIENTO NEGATIVO. JULIE K. NOREM.
RESEÑA ELABORADA POR OPR

PARTE 1. PRESENTACIÓN

El pesimismo defensivo es una estrategia que consiste en pensar siempre lo peor. ¿Y si el tren llega con retraso y no llega a tiempo a esa importante entrevista de trabajo? ¿Y si no conoce a ninguno de los invitados de la fiesta? ¿Y si no sabe la respuesta a ninguna de las preguntas del examen final? La doctora Norem ha demostrado que recrearse en pensamientos negativos puede ayudarle a vivir mejor. En realidad ha descubierto que mucha gente acaba rindiendo menos cuando se la fuerza a pensar en positivo ya que los pensamientos negativos son, a menudo, una estrategia para combatir la ansiedad. Norem nos cuenta los casos de muchas personas que han conseguido potenciar los pensamientos negativos para aumentar su autoestima y avanzar con paso firme hacia la materialización de sus objetivos más ambiciosos. Al mismo tiempo nos enseña a mejorar, de una manera más eficaz, la relación entre amigos, de pareja o con los compañeros de trabajo utilizando el pesimismo como arma defensiva en lugar de las tradicionales llamadas al optimismo. Si usted es un pesimista redomado, un optimista a prueba de bomba o una combinación de ambos, la doctora Norem le enseñará como utilizar su particular visión del mundo para triunfar y conseguir que sus preocupaciones le acaben siendo rentables.
PARTE 2. FRASES Y CITAS SELECCIONADAS
“Los pesimistas sólo tienen sorpresas agradables”. Nero Wolfe

“La piadosa pretensión de que el mal no existe sólo lo hace más vago, poderoso y amenazador”. Aleister Crowley

“Denial ain´t just a river in Egypt”. Mark Twain (La negación no sólo es un río de Egipto)
“El primer reto que nos plantea la ansiedad es mantenernos en el terreno de juego”.

“En el 80% de los caso, el éxito sólo consiste en presentarse a la cita”. Woody Allen

“No seas nunca pesimista…un pesimista acierta más a menudo pero un optimista se lo pasa mejor”. Robert Heinlein

“Para cada problema complejo hay una solución simple, clara y equivocada”. Henry L. Mencken

“Las dudas son traicioneras. Nos hacen perder todo lo bueno que podríamos conseguir si nos aventuráramos a intentarlo”. Shakespeare

“Lo que pasa por optimismo normalmente es el efecto de un error intelectual”. Raymond Aron>

“Un hombre de éxito es aquel que se levanta por la mañana, se va a la cama por la noche y hace lo que quiere entre una cosa y otra”. Bob Dylan

PARTE 3. PESIMISMO DEFENSIVO

Pensar en negativo es una forma de psicología positiva en el sentido de que nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos. En cierta ocasión me preguntaron si pensaba que la sociedad trataba a los pesimistas defensivos (PD) como a los zurdos en el pasado y es una excelente analogía en muchos aspectos. Los PD actúan de una forma distinta y aunque a veces les cueste un mayor esfuerzo son perfectamente capaces de conseguir lo que se han propuesto. No necesitan curarse de su pesimismo defensivo. Es más, su pesimismo defensivo es el remedio para la ansiedad que padecen. Bill es un optimista estratégico: pone grandes esperanzas en determinados acontecimientos, trabaja duro y evita pensar en cómo irán las cosas. Opta por distraerse para olvidarse de la ansiedad potencial, está convencido de que ha hecho todo lo que estaba en su mano. Precisa de una estrategia para evitar la ansiedad. Pero el optimismo estratégico no funciona en todas las ocasiones. Más que dos caras de una moneda, optimismo y pesimismo son dos monedas distintas, dos dimensiones diferentes. Se puede ser optimista y pesimista a la vez.>

TEST DE PESIMISMO DEFENSIVO
Piense en una situación en que le gustaría triunfar. Puede estar relacionada con el trabajo, su vida social o cualquier otro ámbito que le interese. Antes de contestar, piense con detenimiento cómo se prepararía para afrontar el reto y valore hasta qué punto se ajusta a usted cada una de las siguientes definiciones.

1. A menudo empiezo imaginándome lo peor, aunque probablemente me salga bien

2. Me preocupa el modo en que saldrán las cosas.

3. Enumero detalladamente todas las posibles incidencias

4. Me preocupa no poder hacer realidad todos mis planes

5. Paso largos ratos pensando en lo que puede salir mal

6. Pienso en cómo me sentiría si las cosas fuesen mal

7. Intento imaginarme cómo podré solucionar todo lo que salga mal.

8. Evito excesos de confianza

9. Dedico mucho tiempo a la planificación

10. Pienso en cómo me sentiré si todo sale bien

11. A veces me preocupa más parecer un imbécil que hacerlo bien.

12. Considerar lo que puede ir mal ayuda a prepararme

VALORACIÓN: 1 Falso Verdadero 10

Cuanto más alta la puntuación más tendencia al PD (Pesimismo defensivo). Si es superior a 50, es un PD (Pesimista defensivo). Si es inferior a 30 es un optimista estratégico. Puede que utilice diferentes métodos según la circunstancia en que se encuentre


PARTE 4. PESIMISMO COMO ESTRATEGIA CONTRA LA ANSIEDAD
Otro problema es la restricción cognitiva: nos centramos tan obsesivamente en un problema que restringimos el repertorio de salidas alternativas. ¿Cómo se enfrentan a la ansiedad los PD? Reducir mentalmente las esperanzas aligera parte de su presión. Las desilusiones previstas son más fáciles de llevar que las imprevistas. El pesimismo defensivo no solo es pesimismo, sino que desencadena un ensayo mental, el segundo ingrediente de la estrategia. Cuando ya ha agotado el repertorio de alternativas negativas (y de posibles salidas y razones, etc.) que puede imaginar está más concentrada en su trabajo que en su ansiedad. El PD ha convertido la confusa amalgama de sentimientos en una enumeración concreta y menos intimidatoria de puntos que puede ir resolviendo antes del día clave. Su reflexión negativa genera acción. No se trata solo de planificar. ¿El PD se podría resumir con la receta de que la gente que padece ansiedad solo tiene que planear bien las cosas? No se trata de eso. Las expectativas pesimistas y la representación mental del fracaso les permite controlar la ansiedad y pensar y planificar con detalle. El PD no se distingue de una buena capacidad de planificación en lo que respecta a los resultados.

A los que son más positivos y tienen menos tendencia a la ansiedad les cuesta más creer que el pesimismo defensivo puede tener efectos positivos. Decidimos intervenir en cada uno de los componentes del PD y demostrar que el resultado también se altera. Si animamos a los PD a tener expectativas más altas, ¿qué ocurre? Si distraemos su atención de su habitual ensayo mental de los desastres o los relajamos para estar menos tensos ¿qué pasa?

1) Manipulación de las expectativas negativas. ¿Los pesimistas defensivos no pueden ver el vaso medio lleno y punto?. Le dijimos a la mitad de los participantes (en el estudio) que habíamos estudiado su CV y que lo harían bien. Cuando los PD habían intentado ser optimistas se fijaron objetivos más ambiciosos pero tenían problemas, no habían podido controlar su ansiedad.

2) Manipulación del ensayo de fracasos. ¿Por qué los PD no se olvidan de sus preocupaciones? ¿No podrían ser sólo pesimistas (generar esas expectativas) y relajarse en lugar de hacer listas de desastres y de preparaciones obsesivas? A un segundo grupo lo intentamos distraer con la explicación de un proyecto que requirió toda su atención y les impidió su habitual proceso de reflexión. El rendimiento fue menor en este grupo que no había podido reflexionar sobre los posibles desenlaces del reto que tenían ante sí.

El optimismo estratégico no es el recurso más útil para los que padecen ansiedad. El pesimismo defensivo lo será dependiendo de si la persona en cuestión sufre por su nerviosismo o si no dispone de otras herramientas a su alcance. Dos formas de huida habituales para combatir la ansiedad son la deserción y el aturullamiento (buscar excusas potenciales- se dan antes de saber si serán necesarias- ante posible errores que se cometen. Las distracciones y la desorganización son un defecto y también una salida)

Las ventajas del PD salen ganando cuando se comparan con las estrategias de huir siempre en dirección contraria a los retos o dificultades. Su recompensa por ser capaces de tolerar la ansiedad a corto plazo conlleva un nivel más alto de probabilidad de éxito en tareas específicas, una probabilidad mayor de reducir determinadas causas de ansiedad a largo plazo y la oportunidad de conocer mejor sus propias habilidades y aumentar la confianza en sí mismos.

PARTE 5. PESIMISMO, BIENESTAR Y RELACIONES

La engañosa sensación de autocontrol consiste en pensar que lo tenemos todo bajo control. Tener esperanzas positivas aunque sean poco realistas tiende a incrementar la motivación, a aumentar la sensación de control y el buen humor. Pero el optimismo irreal tiene sus riesgos. Los optimistas estratégicos tienen una gran autoestima y se sirven de las ilusiones positivas. ¿Cuál es la relación entre la estrategia de los PD y su nivel de autoestima? Los PD tienen una imagen negativa de sí mismos y no recurren a las ilusiones de realidad positivas para mejorar la concepción propia. ¿Por qué todo el mundo está obligado a sentirse tan bien consigo mismo? Si todo lo que somos capaces de ver es lo positivo, ¿cómo diablos se supone que debemos intentar mejorar? En un cursillo lo especialistas en motivación pueden poner a la gente de buen humor y hacerlos sentir mejor consigo mismos con cierta facilidad después de una sesión. Por desgracia, uno o dos días después nos damos cuenta de que ni nosotros ni nuestras vidas han dado ningún giro significativo. Los PD simplemente toman directamente el control de sus vidas, con toda la satisfacción que ello acarrea (no crean ilusiones positivas para sentir que su vida está bajo control). “El proceso de selección es una auténtica locura así que el único modo de enfrentarse a él es trabajando como una loca”. Esta afirmación no corresponde a una persona positiva pero sí a una con mucha determinación.

Los PD acostumbran a atribuir lo bueno y lo malo a causas internas pero también son capaces de admitir que hay tareas muy difíciles. El PD no tiene que ver con la interpretación negativa de hechos acontecidos en el pasado sino con la ansiedad que generan acontecimientos futuros. Los PD tienen esperanza, contrariamente a otros pesimistas. Una combinación de diligencia y opciones.

Los PD pueden incluso inquietarse por estar de buen humor porque presienten que ello puede interferir en su rendimiento. El mal humor nos inclina hacia una reflexión más dura y detallista. Cuando los PD se sientendemasiado felices podría dejar de pensar en lo que puede salir mal y dejar su estrategia de lado.

UN DOMINGO SOLEADO.

“Bajo saltando las escaleras después de mis ejercicios en un hermoso y soleado domingo. Le sugiero a Katherine que vayamos al centro a ver una exposición y que después vayamos a cenar al restaurante del que se habla bien en el periódico. Antes de que termine de hablar ya veo lo que está pasando por su cabeza. Luego empieza con su letanía: ¿dónde aparcaremos, qué posibilidades tenemos de encontrar mesa en el restaurante, nos dará tiempo de regresar antes de que…? Cuando termina caigo de bruces de mi nube. Todo lo que yo pretendía era salir un domingo y ella lo ha transformado en una complicada operación militar”.

-El: No es que sea negativa conmigo. Una vez que supera sus preocupaciones sabe divertirse y de hecho sus preparativos hacen posible que todo vaya mejor. >

-Ella (pesimista defensiva): Yo necesito planificar las cosas para asegurarme de que todo va a ir bien, pero no tengo por qué expresar en voz alta cada cosa en lo que pienso o cada uno de los detalles. En lugar de ello le encargo un par de tareas para que pueda mantener su euforia y cuando está todo a punto yo ya estoy empezando a relajarme.

-El: he acabado apreciando su PD como un contraste agradable con respecto a su tendencia de dejarse llevar.

>El PD sirve para controlar la ansiedad y permitir una mayor sensación de control sobre los acontecimientos, mientras que el optimismo estratégico es útil para mantenerse alejado de la ansiedad y garantizar un buen grado de autoestima. En ambos casos hay un buen rendimiento. Pero los PD y los OE acaban siendo vulnerables si llevan sus métodos al extremo.

Para los PD gran parte de los riesgos que implica su estrategia está relacionada con el impacto que tiene en los demás. La gente puede pensar que los PD son aburridos o pesados, que su negatividad es una consecuencia de su estrategia y por ello intenten animarlos o pensar incluso que su negatividad es producto de su incompetencia. Hay una receta simple para evitarlas: no practicar el PD en público.

El valor estratégico del pensamiento negativo en el PD sólo es operativo si se usa antes de las situaciones que provocan ansiedad. Si no se trata de encontrar empuje para tomar decisiones o emprender acciones, el ensayo mental negativo es simplemente depresivo.

Conseguir que la gente reconozca que tiene problemas con su propia estrategia es seguramente uno de los mayores obstáculos para el cambio.

Katherine es una pesimista defensiva (PD). Se marca perspectivas bajas ante los acontecimientos y situaciones que tiene en perspectiva y revisa todas las opciones posibles. Invierte buena parte de su tiempo y energía pensando o escenificando las posibilidades de fracaso a fin de estar preparada (…) ¿por qué Katherine continúa siendo pesimista?. Necesita una estrategia para convivir con la ansiedad.

Fuente: OPR

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